Iván Cepeda: de víctima del conflicto y defensor de derechos humanos a candidato presidencial
El senador llegó a la contienda de 2026 como una de las figuras más representativas de la izquierda colombiana y hoy se perfila como protagonista de la segunda vuelta presidencial.
La trayectoria política de Iván Cepeda Castro ha estado marcada por la defensa de los derechos humanos, la denuncia de la violencia política y una historia personal atravesada por el conflicto armado colombiano. Ahora, tras años de protagonismo en el Congreso, busca convertirse en el sucesor de Gustavo Petro en la Casa de Nariño.
Cepeda es hijo de Manuel Cepeda Vargas, dirigente de la Unión Patriótica que fue asesinado en 1994. Ese crimen se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de violencia política en Colombia y marcó profundamente la vida del hoy candidato presidencial.
Tras el asesinato de su padre, Iván Cepeda vivió parte de su juventud en el exilio junto a su familia. Durante esos años fortaleció su vínculo con organizaciones de derechos humanos y comenzó a desarrollar una actividad política enfocada en la memoria histórica, las víctimas del conflicto y la defensa de sectores afectados por la violencia.
Con el paso del tiempo se convirtió en una de las voces más visibles dentro de los movimientos de izquierda y progresistas del país. Su llegada al Congreso consolidó ese papel, especialmente por su trabajo relacionado con derechos humanos, procesos de paz y denuncias contra estructuras paramilitares.
A lo largo de su carrera legislativa también adquirió notoriedad por sus enfrentamientos políticos con figuras de la derecha colombiana, particularmente con Álvaro Uribe Vélez. Durante años protagonizó disputas judiciales y políticas relacionadas con investigaciones sobre paramilitarismo y presuntos vínculos de dirigentes políticos con estructuras ilegales.
En la campaña presidencial de 2026, Cepeda se presentó como el candidato que busca dar continuidad a varias de las transformaciones impulsadas durante el gobierno de Gustavo Petro, aunque también insistió en que pretende imprimir un sello propio a su eventual administración.
Entre sus propuestas se encuentran la profundización de políticas sociales, el fortalecimiento de programas para las poblaciones más vulnerables, la implementación de reformas institucionales y la búsqueda de soluciones negociadas frente a distintos conflictos armados que persisten en el país.
Su discurso ha girado además alrededor de la defensa de la democracia, la justicia social y la necesidad de reducir las brechas económicas y territoriales que afectan a millones de colombianos.
No obstante, sus posiciones también generan fuertes críticas entre sectores conservadores y de oposición, que cuestionan algunas de sus propuestas económicas, su cercanía con movimientos de izquierda y su visión frente a los procesos de diálogo con grupos armados ilegales.
A pesar de ello, Cepeda logró consolidarse como una de las figuras más fuertes de la elección presidencial de 2026. Con millones de votos obtenidos en la primera vuelta y una amplia base de apoyo en distintos sectores progresistas, el senador pasó de ser uno de los principales defensores de derechos humanos del país a convertirse en uno de los hombres más opcionados para llegar a la Presidencia de Colombia.