Desde este 1 de enero de 2026, los precios de los combustibles en Colombia tendrán nuevos valores tras los ajustes anunciados por el Gobierno. Los cambios aplican tanto para la gasolina corriente y extra como para el diésel, y empezarán a regir en todo el país.
El Gobierno explicó que estos ajustes responden a la dinámica del mercado internacional del petróleo y a la necesidad de mantener un equilibrio entre la oferta local y los costos de importación. Por eso, los conductores notarán que cargar combustible les cuesta un poco más o un poco menos, dependiendo del tipo de gasolina y del lugar donde se surtan.
Los nuevos precios fijan que la gasolina corriente tendrá un valor base que varía según el departamento, mientras que la gasolina extra y el diésel también se mueven con base en los costos recientes del mercado. Estos ajustes buscan reflejar las condiciones actuales sin generar impactos bruscos en el bolsillo de los consumidores.
Algunos sectores productivos, transportadores y automovilistas han expresado su preocupación porque los incrementos pueden traducirse en mayores costos de transporte y logística, lo que a su vez podría afectar otros bienes y servicios. Sin embargo, las autoridades aseguran que los niveles se mantendrán dentro de rangos que no desestabilicen la economía familiar.
Las estaciones de servicio en las principales ciudades ya están aplicando los nuevos valores desde hoy, y se espera que los conductores empiecen a notar las cifras actualizadas en las próximas horas.