El Gobierno nacional abrió un programa que ofrece hasta 52 millones de pesos a los taxistas que decidan reemplazar sus taxis tradicionales por vehículos eléctricos, como parte de un plan para modernizar el transporte y avanzar hacia la movilidad sostenible.
Los incentivos incluyen 42 millones para la compra del taxi eléctrico y 10 millones adicionales para instalar un punto de recarga en la vivienda del conductor, siempre que el vehículo que se cambie tenga más de 10 años de antigüedad. La idea es que los propietarios de taxis puedan reducir costos de operación y aprovechar los beneficios de la tecnología eléctrica.
Según el Ministerio de Transporte, los taxis eléctricos pueden generar hasta 43 % de ahorro en combustible y 65 % menos gastos en mantenimiento, lo que se traduce en un beneficio económico directo para los conductores y un impacto positivo para el medio ambiente.
Para acceder al programa, los taxistas deben cumplir con requisitos como tener su taxi registrado y en operación durante al menos un año, además de contar con la documentación en regla. Los interesados pueden inscribirse en la convocatoria abierta por el Ministerio de Transporte, que también contempla beneficios adicionales como descuentos en seguros y revisiones técnico‑mecánicas.
El plan forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno para modernizar el transporte público individual, fomentar la transición hacia vehículos sostenibles y reducir la contaminación en las principales ciudades del país.