El abogado penalista Abelardo De la Espriella, líder del movimiento ciudadano Defensores de la Patria, es el nuevo presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, según los resultados del preconteo de la segunda vuelta llevada a cabo este domingo.
Con el 49,66 % de los votos a favor, de acuerdo con las cifras de la Registraduría, ‘el Tigre’ se impuso nuevamente en las urnas, como lo hizo también en la primera vuelta con 10.3 millones de sufragios.
Mientras que el candidato oficialista, Iván Cepeda, obtuvo el 48,69 % de los votos, con el 99,58 % de las mesas informadas.
Hace un año, el abogado penalista Abelardo De la Espriella era una figura conocida en el mundo jurídico y mediático colombiano: un litigante de alto perfil, con una vida pública marcada por el lujo, la polémica y una presencia constante en debates televisivos. La política no figuraba en su horizonte inmediato.
Ese escenario cambió de forma abrupta en julio de 2025, cuando decidió fundar el movimiento Defensores de la Patria y anunciar su candidatura presidencial. Su diagnóstico era contundente: Colombia atravesaba, según él, “sus horas más oscuras” bajo el gobierno de Gustavo Petro.
Lo que comenzó como una irrupción inesperada terminó convirtiéndose en un fenómeno político de rápida consolidación. En apenas once meses, De la Espriella pasó de outsider a figura dominante del espectro de derecha, desplazando liderazgos tradicionales y reconfigurando el mapa político.
Su desempeño electoral lo llevó a disputar la segunda vuelta presidencial tras liderar la primera jornada del 31 de mayo, un resultado que confirmó la velocidad de su ascenso y la fuerza de su discurso.
Conocido por sus seguidores como “el Tigre”, ha construido una identidad política basada en la idea de autoridad, ruptura institucional y restauración del orden. Su discurso se apoya en referencias internacionales y en una estética de liderazgo fuerte, con guiños a figuras como Donald Trump y a modelos de derecha global.
Su trayectoria como abogado incluye la defensa de clientes altamente controversiales, entre ellos el empresario colombo-venezolano Alex Saab y el empresario David Murcia Guzmán, lo que ha alimentado tanto su notoriedad como las críticas en su contra.
En su propuesta de gobierno, De la Espriella plantea transformar a Colombia en una “patria milagro” inspirado en casos de desarrollo como Corea del Sur o Irlanda. Su plan se estructura en sectores estratégicos: seguridad, salud, educación, campo, medioambiente, energía, cultura, lucha contra la corrupción y el bienestar social.
La campaña también estuvo marcada por cuestionamientos. Sus detractores señalan su falta de experiencia en cargos públicos, así como su participación pasada en procesos y casos judiciales de alta sensibilidad. También se le atribuyen posturas polémicas y un estilo confrontacional en el debate público.
No obstante, su discurso de “mano dura”, identidad nacional y orden ha logrado conexión con amplios sectores del electorado, incluyendo comunidades religiosas y votantes que se identifican con mensajes de autoridad y cambio radical.
De la Espriella, nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, pero criado e en Montería, capital del departamento de Córdoba, también tiene ciudadanía italiana y estadounidense, lo que dio pie a una discusión entre juristas sobre si ese hecho supone un impedimento para ser presidente de Colombia en caso de ser elegido.