Las campañas presidenciales de 2026 comenzaron a mostrar sus diferencias en materia económica y laboral. Mientras unos candidatos le apuestan a reducir impuestos y fortalecer el sector empresarial, otros defienden un modelo centrado en derechos laborales y formalización del empleo rural.
Abelardo De La Espriella propuso una estrategia enfocada en el crecimiento económico, el emprendimiento y el fortalecimiento del agro. Dentro de sus planteamientos está crear más de 600 mil empleos rurales, impulsar una Escuela de Emprendedores Rurales para formar a jóvenes campesinos y formalizar 200 mil emprendimientos femeninos mediante fondos de apoyo y acceso a crédito. También plantea reducir cargas tributarias, bajar costos de energía y eliminar trámites para facilitar la actividad empresarial.
Por su parte, Paloma Valencia centra su propuesta en combatir la informalidad y generar confianza para que las empresas contraten más trabajadores. La senadora asegura que no aumentará impuestos a quienes inviertan y generen empleo, además de promover reducción de cargas fiscales, eliminación de trámites y programas como la Ruta 3E: estudiar, emplearse o emprender. También propone créditos accesibles para trabajadores informales y apoyo especial a emprendimientos liderados por mujeres.
Mientras tanto, Iván Cepeda defiende la continuidad de las políticas laborales impulsadas por el gobierno de Gustavo Petro. Su propuesta gira alrededor de un modelo de “capitalismo productivo”, donde el crecimiento económico esté ligado a la reducción de la pobreza y la protección de los trabajadores. El senador plantea fortalecer la formalización laboral en zonas rurales, respaldar los derechos sindicales y mantener indicadores como empleo, inflación y crecimiento económico dentro de una política de estabilidad.