Un juez de control de garantías envió a prisión a un hombre de 33 años señalado de abusar sexualmente de sus dos hijas menores de edad durante un periodo de seis años en Bogotá. La decisión se produjo tras una investigación adelantada por la Policía Metropolitana y la Fiscalía General de la Nación.
De acuerdo con las autoridades, las víctimas tenían 5 y 10 años cuando comenzaron las agresiones. Las pesquisas indican que el hombre aprovechaba las jornadas laborales de la madre para quedarse a solas con las niñas y cometer los abusos de manera reiterada.
La investigación estableció además que el procesado presuntamente retiraba a las menores de su colegio y les suministraba medicamentos para inducirles el sueño antes de someterlas a las agresiones sexuales. Según los hallazgos, los hechos ocurrían con frecuencia y, cuando las niñas se resistían, eran víctimas de maltratos físicos y amenazas de muerte para evitar que revelaran lo sucedido.
El caso salió a la luz cuando una de las menores decidió contarle a una tía lo que ocurría en su hogar. A partir de esa revelación se activó el denominado “Código Blanco”, mecanismo de atención institucional para menores víctimas de violencia sexual, lo que permitió iniciar la denuncia formal y la intervención de las autoridades.
Las investigaciones también evidenciaron el impacto emocional que las agresiones tuvieron sobre las niñas. De acuerdo con las autoridades, ambas presentaban cambios significativos en su comportamiento y conductas de riesgo asociadas a los abusos sufridos. Incluso, una de ellas habría intentado quitarse la vida.
Tras tres meses de labores investigativas, uniformados de la Sijínde Infancia y Adolescencia recopilaron pruebas que permitieron vincular al hombre con los hechos y obtener una orden de captura en su contra. La detención fue realizada por la Policía de Bogotá en coordinación con la Fiscalía 363 de la Unidad Especializada en Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes.
La Fiscalía le imputó los delitos de acceso carnal violento agravado, acto sexual violento y acceso carnal o acto sexual con incapaz de resistir agravado. Posteriormente, un juez determinó imponerle medida de aseguramiento en establecimiento carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Las autoridades informaron además que el capturado registraba antecedentes por violencia intrafamiliar, información que ahora hace parte del expediente que analiza la justicia.
El caso ha generado indignación en la capital del país y reavivó los llamados de las autoridades para denunciar cualquier hecho que afecte la integridad de niños, niñas y adolescentes, con el fin de activar de manera oportuna las rutas de protección.