Las investigaciones sobre la muerte de alias ‘Gonzalito’, identificado como el segundo al mando del Clan del Golfo, dieron un giro tras conocerse nuevas lesiones en su cuerpo que podrían cuestionar la versión inicial de su fallecimiento.
Inicialmente, se había dicho que Gonzalito había muerto ahogado luego de que la lancha en la que viajaba volcó en un río en Tierralta, Córdoba, mientras se dirigía a una reunión relacionada con un proceso de diálogos con el Gobierno.
Sin embargo, tras el hallazgo de su cuerpo y los exámenes preliminares, forenses encontraron lesiones visibles en la cabeza y la mandíbula, lo que ha llevado a investigadores a abrir la posibilidad de que no todo haya sido un accidente. Estas heridas han generado dudas sobre si el líder criminal pudo haber sufrido agresión antes de caer al agua.
Además, algunas fuentes manejan otra hipótesis que sugiere posibles disputas internas dentro de la misma estructura criminal, lo que incluiría la teoría de que Gonzalito podría haber sido arrojado al afluente por personas cercanas tras un conflicto con otros cabecillas por diferencias en torno al proceso de paz.
Por ahora, las autoridades siguen trabajando en la necropsia y en otras pruebas forenses, mientras se espera que los resultados ayuden a esclarecer si fue un accidente o si hay indicios de un crimen detrás de su muerte.
El caso mantiene atentos a los organismos de seguridad, especialmente por la importancia de Gonzalito dentro de la cúpula del Clan del Golfo y por el impacto que su muerte puede tener en la dinámica interna del grupo armado.