Al menos 3.535 personas han muerto y 16.740 han resultado heridas tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio en Venezuela, según el último boletín publicado este lunes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
La cifra de heridos se mantiene igual respecto al balance del domingo, mientras que el número de fallecidos supone un aumento de 193 personas.
Según el nuevo balance, 6.462 personas han sido rescatadas, una cifra que no ha variado desde el pasado jueves, y 17.854 perdieron su vivienda, por lo que se han habilitado 82 campamentos transitorios, tres más respecto al domingo.
El también hermano de la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, indicó en Telegram que se mantienen en 856 los edificios afectados y 190 los colapsados.
De acuerdo con los datos oficiales, 86.794 familias han sido atendidas y se han distribuido 9.603 toneladas de alimentos.
También se encuentran desplegados 29.567 efectivos del Ejército y fuerzas de seguridad, mientras que hay un total de 27.930 voluntarios registrados.
Las autoridades, que dispusieron un número de teléfono y una plataforma digital para reportar desaparecidos, no actualizan la cifra de personas en paradero desconocido desde el pasado 25 de junio, cuando la ubicaron en 157.
La iniciativa ciudadana ‘Desparecidos Terremoto Venezuela’, una web para que las personas puedan reportar a sus familiares en paradero desconocido, hasta ahora ha registrado más de 30.000 personas a las que no se han podido contactar.
El doble terremoto es el más mortífero que ha vivido Venezuela en el último siglo. En julio de 1967, 59 años antes, se produjo en las proximidades de Caracas un sismo en el que murieron 245 personas, miles sufrieron heridas y los daños materiales fueron muy cuantiosos.
Los recientes sismos afectaron a Caracas y a otros seis estados del norte del país, de los cuales el más afectado ha sido La Guaira, una zona costera que ya vivió una tragedia por un deslave en 1999 que dejó miles de muertos.
Tras doce días, muchos de los cuerpos de rescate internacionales se han retirado de las zonas afectadas y en los edificios derruidos quedan voluntarios venezolanos, bomberos, defensa civil nacional y vecinos que siguen retirando escombros.