El cine colombiano y la ciudad de Cartagena lamentan la muerte de Salvo Basile, actor, productor y director de origen italiano, quien falleció este lunes 26 de enero a los 85 años en la capital de Bolívar, ciudad en la que vivió durante más de cinco décadas y a la que siempre consideró su hogar.
Basile nació en Nápoles, Italia, en 1940, y llegó a Colombia en noviembre de 1968 como asistente de dirección en la película Quemada, del reconocido cineasta Gillo Pontecorvo, protagonizada por Marlon Brando. Lo que inicialmente era un proyecto cinematográfico terminó convirtiéndose en un vínculo definitivo con el país y, especialmente, con Cartagena.
Desde entonces, el italiano decidió quedarse en Colombia, se nacionalizó y desarrolló una amplia carrera en el cine y la televisión nacional. Participó en numerosas producciones audiovisuales y fue un activo impulsor del cine como herramienta cultural, apoyando procesos de formación y creación artística en distintas etapas de su vida.
A lo largo de los años, Salvo Basile fue reconocido no solo por su trabajo frente y detrás de cámaras, sino también por su amor declarado por Cartagena, ciudad que describía como el lugar donde quería vivir y morir. Esa relación cercana con la capital bolivarense lo convirtió en una figura querida dentro del ámbito cultural local.
La noticia de su fallecimiento fue confirmada por autoridades locales, entre ellas el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, quien expresó su pesar y destacó el legado que Basile deja en la historia cultural y cinematográfica de la ciudad.
Con su partida, el cine colombiano pierde a uno de sus personajes más singulares: un extranjero que encontró en Cartagena no solo inspiración artística, sino también una patria definitiva.