Angie Rodríguez, ex directora del Dapre, junto al presidente Gustavo Petro.
Angie Rodríguez, ex directora del Dapre, junto al presidente Gustavo Petro.Archivo
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Denuncias de Angie Rodríguez desatan tormenta política en el Gobierno

La funcionaria habló de presuntas redes de corrupción, espionaje y presiones internas, generando un fuerte choque dentro del Ejecutivo.

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Una nueva controversia sacude al Gobierno nacional tras las explosivas denuncias de Angie Rodríguez, actual gerente del Fondo de Adaptación y exfuncionaria cercana a la Presidencia, quien aseguró que dentro del Ejecutivo operaría una presunta red de corrupción y presiones internas.

Sus declaraciones no solo encendieron el debate político, sino que también abrieron un nuevo frente de tensión en medio del cierre del actual mandato.

Señalamientos de corrupción y presiones internas

Rodríguez afirmó que, durante su paso por el Gobierno, enfrentó amenazas, ataques sistemáticos y presiones que, según su versión, buscaban sacarla de su cargo. Incluso aseguró que más de 20 funcionarios estarían involucrados en estas dinámicas internas.  

La funcionaria indicó que estas actuaciones estarían relacionadas con el control de recursos públicos y decisiones administrativas, lo que habría generado disputas dentro de la estructura gubernamental.

Acusaciones de espionaje y confrontación directa

Uno de los puntos más delicados de su denuncia es la supuesta existencia de seguimientos y espionaje en su contra. Rodríguez señaló directamente a altos funcionarios, a quienes responsabiliza de liderar acciones para desacreditarla y afectar su permanencia en el Gobierno.  

Según su relato, estas acciones harían parte de una estrategia organizada para aislarla y limitar su influencia en decisiones clave.

Rodríguez confirmó que llevó el caso ante la Fiscalía, con el fin de que se investiguen los hechos y se establezcan responsabilidades.  

Además, envió un mensaje directo al presidente Gustavo Petro, advirtiendo que podría estar siendo rodeado por personas que no actuarían en línea con su proyecto político, sino con intereses propios.

Las acusaciones no tardaron en generar reacción. Algunos de los funcionarios mencionados han rechazado los señalamientos y los califican como infundados o parte de una disputa interna, lo que profundiza el choque dentro del Gobierno.  

El cruce de versiones ha dejado en evidencia una fuerte fractura interna, justo en un momento clave para la administración.

El caso ha escalado rápidamente en la agenda pública, reavivando el debate sobre la transparencia, el manejo del poder y las tensiones dentro del Ejecutivo.

Más allá de las responsabilidades individuales, el episodio refleja un ambiente de desconfianza y confrontación interna, que podría tener repercusiones tanto en la estabilidad del Gobierno como en el panorama político del país.

Mientras avanzan las investigaciones, las denuncias de Rodríguez se consolidan como uno de los episodios más delicados y polémicos en la recta final del actual mandato presidencial.

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