De abogado mediático a candidato presidencial: quién es Abelardo de la Espriella, el hombre que sacudió la política colombiana
El barranquillero pasó de protagonizar casos judiciales de alto perfil a convertirse en una de las figuras más visibles de la contienda presidencial de 2026.
Durante años, el nombre de Abelardo de la Espriella estuvo ligado a los estrados judiciales, los casos mediáticos y la defensa de reconocidos empresarios, figuras públicas y políticos. Sin embargo, en 2026 su imagen dio un giro definitivo: pasó de ser uno de los abogados más polémicos y conocidos del país a convertirse en protagonista de la carrera por la Presidencia de Colombia.
Nacido en Barranquilla, De la Espriella construyó gran parte de su reconocimiento público gracias a su trabajo como abogado penalista. A lo largo de su trayectoria representó a empresarios, dirigentes políticos, deportistas y celebridades, convirtiéndose en una figura frecuente en medios de comunicación y debates públicos.
Con el paso de los años, su presencia dejó de limitarse al ámbito jurídico. Empezó a consolidar una imagen política basada en discursos de seguridad, defensa de la propiedad privada, reducción del tamaño del Estado y críticas constantes a la izquierda colombiana.
Su salto definitivo a la política llegó tras anunciar su aspiración presidencial bajo el movimiento Defensores de la Patria, una plataforma con la que buscó conectar especialmente con sectores conservadores, empresarios, votantes inconformes con el Gobierno nacional y ciudadanos preocupados por temas relacionados con seguridad y economía.
Durante la campaña, De la Espriella se presentó como un candidato antisistema, pese a provenir de círculos tradicionales de poder económico y político. Parte de su estrategia consistió en proyectar una imagen de liderazgo fuerte, confrontacional y directa, inspirada en referentes internacionales como Javier Milei y Donald Trump.
Precisamente, muchas de sus intervenciones públicas estuvieron marcadas por un lenguaje duro contra grupos armados, críticas a las instituciones tradicionales y promesas de aplicar políticas de mano firme contra la delincuencia. Sus discursos también incluyeron propuestas para fortalecer las Fuerzas Armadas, combatir economías ilegales y reducir regulaciones económicas.
Además de su faceta como abogado, De la Espriella desarrolló actividades empresariales y fortaleció una presencia constante en redes sociales, donde construyó una comunidad digital que impulsó buena parte de su posicionamiento político durante la campaña.
Su figura, sin embargo, no ha estado exenta de controversias. A lo largo de su carrera ha protagonizado enfrentamientos públicos con dirigentes políticos, periodistas y sectores de opinión, mientras que sus posiciones ideológicas suelen generar tanto respaldo como rechazo entre distintos grupos de ciudadanos.
Aun así, logró consolidarse como uno de los nombres más fuertes de la contienda presidencial de 2026, capitalizando el descontento de una parte del electorado y posicionándose como una de las principales voces de la derecha colombiana.
Con millones de votos obtenidos en la primera vuelta y un lugar prácticamente asegurado en la segunda ronda electoral, Abelardo de la Espriella pasó de ser un abogado reconocido en los tribunales a convertirse en uno de los hombres con mayores posibilidades de llegar a la Casa de Nariño.