Ni Claudia López pudo superarlo: el voto en blanco venció a varios candidatos en la primera vuelta presidencial
Más de 406 mil colombianos eligieron marcar la casilla de inconformidad, una cifra que terminó superando la votación obtenida por varios aspirantes que recorrieron el país durante meses en campaña.
La primera vuelta presidencial dejó una de las sorpresas más llamativas de la jornada electoral: el voto en blanco terminó obteniendo más respaldo que varios de los candidatos que aspiraban llegar a la Casa de Nariño.
Según los resultados del preconteo entregados por la Registraduría con más del 99 % de las mesas informadas, el voto en blanco alcanzó cerca de 406.900 sufragios, equivalentes a alrededor del 1,71 % de los votos válidos registrados durante las elecciones presidenciales.
La cifra resultó superior a la obtenida por varios aspirantes con amplia trayectoria política y presencia nacional. Entre ellos aparecen Claudia López, que obtuvo poco más de 255.000 votos; Santiago Botero, con cerca de 205.000 apoyos; y Mauricio Lizcano, que no logró superar los 54.000 sufragios.
También quedaron por debajo del voto en blanco candidatos como Miguel Uribe Londoño, Sondra Macollins, Roy Barreras y Gustavo Matamoros, quienes terminaron con votaciones considerablemente menores pese a haber participado activamente en la campaña.
El resultado refleja el fuerte nivel de concentración que tuvo la elección alrededor de los dos candidatos que avanzaron a la segunda vuelta: Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda. Entre ambos reunieron más del 84 % de los votos válidos, dejando poco margen para el crecimiento de las demás candidaturas.
La votación en blanco suele interpretarse como una expresión de inconformidad frente a las opciones disponibles en el tarjetón electoral. En Colombia, esta figura está reconocida constitucionalmente como una alternativa válida para quienes deciden participar en las elecciones, pero no se sienten representados por ninguno de los candidatos.
Aunque el voto en blanco no tuvo incidencia directa en la definición de los finalistas presidenciales, sí dejó un mensaje político relevante en una elección marcada por la polarización y el dominio de dos grandes bloques ideológicos.
La jornada electoral de 2026 además rompió récord de participación y se convirtió en la elección presidencial más votada de la historia reciente del país, escenario en el que más de 406.000 ciudadanos optaron por manifestar su inconformidad marcando la casilla en blanco.