La muerte de la subteniente Jenyfer Alexandra Marciales Londoño sigue generando fuertes cuestionamientos, luego de que su familia rechazara la hipótesis inicial de un posible suicidio y pidiera que se esclarezca lo ocurrido.
La oficial, oriunda de Barranquilla, fue encontrada sin vida dentro de su habitación en la estación de Policía de Providencia, donde también residía. El hallazgo se produjo el pasado 2 de mayo, cuando otro uniformado ingresó al lugar.
De acuerdo con sus familiares, la versión de una autolesión no corresponde con la realidad que vivía la subteniente. Su hermana aseguró que se trataba de una mujer con planes y proyectos, por lo que consideran necesario investigar otras posibles causas de su muerte.
Además, señalaron que la uniformada había advertido previamente sobre situaciones de presunto acoso laboral por parte de un superior, hechos que —según dicen— fueron reportados dentro de la institución sin que se tomaran medidas efectivas.
Incluso, relataron que antes de morir había dejado indicaciones a sus allegados para que acudieran a un compañero que conocía lo que estaba ocurriendo, en caso de que le pasara algo, lo que ha aumentado las dudas alrededor del caso.
Tras lo ocurrido, la Policía Nacional informó que activó los protocolos de investigación en coordinación con la Fiscalía y Medicina Legal, e insistió en que no se descarta ninguna hipótesis mientras se recopilan pruebas.
El caso continúa en desarrollo y mantiene la atención pública, no solo por las circunstancias de la muerte, sino por las denuncias previas que podrían ser clave para entender lo sucedido.