En las últimas horas se confirmó la muerte de un domiciliario que permanecía hospitalizado desde el día del ataque armado, lo que elevó a tres el número de víctimas fatales y llevó a las autoridades a clasificar el hecho como una masacre.
La víctima fue identificada como Carlos Andrés Naranjo Estrada, quien permaneció durante 11 días en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica San Rafael luego de haber sido baleado en medio del atentado registrado el pasado 28 de marzo en el barrio Villa Carmen.
De acuerdo con el reporte de la Policía del Atlántico, el ataque armado tenía como objetivo principal a un hombre conocido con el alias de ‘Corni’, quien murió en el lugar de los hechos junto con otra persona. Naranjo Estrada había resultado gravemente herido durante la misma acción criminal y fue trasladado a un centro asistencial, donde finalmente falleció días después debido a la gravedad de las heridas.
Las autoridades señalaron que ‘Corni’ registraba antecedentes judiciales como indiciado por los delitos de falsedad marcaria, porte de estupefacientes, hurto y concierto para delinquir.
El atentado
El ataque ocurrió en horas de la noche del 28 de marzo cuando hombres armados llegaron hasta el sector y abrieron fuego contra varias personas. En ese momento se confirmó la muerte de dos hombres y un tercero quedó gravemente herido, quien posteriormente fue identificado como el domiciliario que terminó falleciendo en las últimas horas.
Tras la balacera, las autoridades iniciaron un operativo de investigación para establecer la identidad de los responsables y esclarecer los móviles del crimen, que estaría relacionado con disputas criminales en la zona.
Masacre en el Atlántico
Con la muerte de Naranjo Estrada, el caso pasó a ser considerado oficialmente una masacre, al registrarse tres víctimas mortales en el mismo hecho.
Además, según los registros periodísticos, este se convierte en el cuarto episodio de este tipo ocurrido en el departamento del Atlántico en lo que va del año, sumándose a otros hechos violentos registrados en Barranquilla, Ponedera y Soledad.
El crimen vuelve a encender las alertas sobre el aumento de la violencia en varios municipios del Atlántico, donde las autoridades mantienen investigaciones para determinar qué estructuras criminales estarían detrás de esta seguidilla de ataques armados.