Colombia sigue conmocionada por el accidente del avión de la aerolínea estatal Satena que cubría la ruta entre Cúcuta y Ocaña, y en el que las 15 personas que iban a bordo murieron en el siniestro, entre pasajeros y tripulación.
Este sábado 31 de enero, familiares, amigos y comunidades en diversas regiones del país han iniciado los actos de despedida y homenaje a las víctimas. En la ciudad de Ocaña, Norte de Santander, un gran retrato del congresista Diógenes Quintero Amaya, uno de los fallecidos, fue instalado entre flores para recordar su trabajo y su vida, mientras allegados elevaban oraciones y expresaban su dolor.
La tragedia también ha llevado a que se realicen exequias en otras ciudades del país, como Bogotá, Arauca, Valledupar y Medellín, donde las familias de cada una de las víctimas preparan ceremonias y despedidas para rendirles homenaje y darles cristiana sepultura.
Accidente
El accidente ocurrió el miércoles 28 de enero, cuando la aeronave Beechcraft 1900, con 13 pasajeros y dos tripulantes a bordo, se precipitó en una zona rural de La Playa de Belén, en el departamento del Norte de Santander, sin que se registraran sobrevivientes.
Entre los fallecidos, además del representante Quintero, estaban trabajadores humanitarios y otros pasajeros que se dirigían a distintos destinos, lo que ha provocado muestras de condolencias no solo en sus círculos cercanos, sino también en organizaciones sociales, autoridades locales y nacionales.
La aerolínea y las autoridades han coordinado el traslado de los cuerpos a las ciudades de origen de las víctimas para que sus familias puedan efectuar sus homenajes y despedidas, mientras que se adelantan investigaciones para esclarecer las causas del accidente.