Alias el Negro Ober, peligroso criminal de origen costeño
Alias el Negro Ober, peligroso criminal de origen costeñoCortesía
¿Qué Pasa?

Con “derecho de petición”, Negro Ober solicita que revisen caso de “suplantación”

El 'Negro Ober' aseguró en dos cargas, una de diciembre y otra de enero, que estarían imitándolo en audios para extorsionar.

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  • El negocio 'Hora Cero' en Malambo cierra tras recibir amenazas de Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, alias el Negro Ober.
  • La Policía y el Gaula investigan la veracidad de las amenazas y posibles suplantaciones.
  • Ober Martínez denuncia públicamente la suplantación y se compromete a colaborar con denuncias contra actividades. 

Si tienes algo más de tiempo: 

La ‘Hora Cero’, así se llama el negocio del municipio de Malambo que se vio obligado a cerrar sus esteras desde el pasado 14 de enero luego de recibir un intimidatorio mensaje de audio, a través de WhatsApp, en el que, supuestamente, Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, alias el Negro Ober, amenazaba con dar la orden de disparar contra la fachada del lugar si no se accedía a sus pretensiones.

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“Buenos días mi hermano… Oiga, ayer mejor dicho, le íbamos a encender esa m... a tiros”, se escucha en el mensaje de voz que se regó como pólvora en redes sociales.

Seguidamente se escucha: “tengo que esperar nada más. Deja que me contacte mi jefe de sicarios que creo que está hablando con usted y no le ha querido contestar esa m…”.

Y la voz finaliza: “deja que me conteste el muchacho para que le vuele esa mon… y le mate al sobrino suyo, a ese es el primero que le voy a matar”.

A ese material se suma otro mensaje en video que, supuestamente, graba un miembro de los Rastrojos-Costeños, grupo criminal del que figura como cabecilla Ober, en el que se escucha a un sujeto estar “listo” para actuar y muestra imágenes de la tienda.

Frente a la situación, AL DÍA consultó con el Instituto Penitenciario y Carcelario, Inpec, y fuentes de la entidad señalaron que el Grupo Gaula de la Policía Metropolitana de Barranquilla está frente al caso, pero, además, aportaron dos cartas a puño y letra de Ober Martínez, en las que este manifiesta una presunta suplantación y el uso de su nombre para extorsionar en Atlántico.

Hay que recordar que el Negro Ober, después de múltiples traslados por centros carcelarios del país, hoy permanece en la Cárcel La Picota de Bogotá.

Desde allí, según la misiva obtenida por este medio, el preso eleva un “derecho fundamental de petición” dirigido al director de este centro carcelario capitalino, Horacio Bustamante, en la que solicita una “entrevista con el mayor César Valero para denunciar con el públicamente que están utilizando mi nombre para extorsionar”.

En el documento, Ober hace referencia que “esta vez en el municipio de Malambo, donde yo no tengo ningún tipo de injerencia, y estoy dispuesto que haga un cotejo de voz porque me están perjudicando… Hay otros presos o internos que quieren dañar mi tranquilidad y no estoy dispuesto que eso pase ya que van varias veces que lo han hecho y han llegado varios allanamientos a mi celda donde me encuentro y no me han encontrado nada en absoluto.  Por tal manera le solicito de manera cordial su intervención”.

Pero además, el Inpec dio a conocer otra carta enviada por Ober Martínez al funcionario Bustamante y a la Policía Judicial el pasado 22 de diciembre.

En la comunicación, el Negro Ober da a conocer que “en la ciudad de Barranquilla me están suplantando mi nombre para quitar propiedades, hacen homicidios y se encuentran haciendo extorsiones a mi buen nombre. El número abonado es el 300 335… y la verdad yo me encuentro tanto con un compromiso con mi mayor César Valero y con el actual Proceso de Paz que se hizo desde el día 15 de diciembre hasta el día 31 de enero 2024”.  

Y recuerda que “en estos momentos me encuentro un cese al fuego y de extorsiones, y estoy dispuesto a cumplir mi compromiso.  Estoy dispuesto a denunciar todo tipo de extorsiones que no está haciendo mi organización”.

¿Será cierta esta historia? Mientras la Policía y el Gaula investigan, el único perjudicado termina siendo el tendero, pues ya lleva dos días bajo zozobra.